miércoles, 24 de marzo de 2021

David.

 Querido David:

Mi pequeño niño, ya estás aquí y no me lo puedo creer. Sin querer, me han hecho el regalo más grande y en mi corazón no cabe más felicidad.

Vas a ir creciendo y vas a ir descubriendo un mundo entero de experiencias y que siempre, siempre, vas a tener mi mano para cogerla y acompañarte allá donde decidas ir. 

No puedo prometerte que va a ser un camino fácil ni mucho menos, pero puedes estar seguro de que todos los que te van a rodear te van a llenar de amor. 

Vamos a compartir un sinfín de momentos y no veo la hora de tenerte ya en mis brazos, de mimarte y de consentirte. Llevarte al parque, al cole, enseñarte todo lo que sé e intentar aprender contigo lo que todavía no sabemos ambos, al final, estoy segura de que me vas a enseñar más de lo que podrás aprender de mi.

No me puedo creer que estés ya y que seas la cosita más bonita que he visto jamás. En mi vida imaginé que querría a alguien tanto como ya te quiero a ti. Nunca se me pasó por la cabeza que iba a tener el amor de mi vida y ya has llegado para cambiarlo todo y dejarlo todo patas arriba. 

Ya no cabe más amor para nadie que no seas tú, mi pequeño David.

Te querré por siempre, siempre. 

Tía Eve.

viernes, 19 de marzo de 2021

Swear to God.

Siempre que escribo en este espacio, utilizo la alineación de los párrafos con justificación, y me acabo de dar cuenta de ello ahora mismo cuando entré a revisar cómo iban las visitas de mis posts anteriores. Me hizo pensar en esa palabra. Justificación.

He vivido prácticamente toda mi vida dando justificaciones de mis actos, culpando muchas veces a terceras personas por mi forma de actuar, por lo que decía... Algo muy propio de la raza humana. Echar las culpas a los demás. ¿Qué sentido tiene eso? Quiero decir, se supone que tenemos que hacernos cargo de nuestros actos, de nuestra forma de ser, la forma en la que enfrentamos la vida, al fin y al cabo, es algo que decidimos por motu proprio. (Qué intelectual y filosófica se pone ella a veces, ¿eh?)

Y hay veces en las que ni siquiera sé qué decir. Hay ocasiones en las que ni siquiera sé cómo expresar todo lo que tengo dentro y no sé si hago lo correcto actuando con el silencio. Digamos que muchas veces simplemente decido callar para evitar o para eludir situaciones incómodas. Pasa el tiempo y creo que el correr de él va a hacer que apacigüen las aguas. Pero no es verdad. Cobardía, dirían algunos. Otros, sin embargo, supervivencia.

Igual no me hizo pensar mucho esa palabra. Igual sólo fue una excusa para escribir y ahora no sé cómo acabar este texto.

Quizá sea hora de dormir.

domingo, 14 de marzo de 2021

 Y alguien me dijo una vez, hace muchos años:


"Las dos cosas más fuertes que marcarán tu vida y tu felicidad serán las experiencias y el amor".


Y yo todavía me sigo preguntando hasta qué punto es cierto eso.