Que sí, que no, un día sí, otro día no.
Dueles.
Pero es como te acepté, ¿verdad? Así que hasta cierto punto es culpa mía.
Me gustaría ser más valiente y dejar que las cosas queden atrás, pero te quiero tanto, tanto, que el simple hecho que desaparezcan para siempre de mi lado duele todavía mucho más.
Aguanta, solo queda un poco más.