viernes, 8 de mayo de 2020

Me entró en el cuerpo una sensación que ya hacía mucho tiempo que no sentía. Se me cerró el corazón y se me cerraron también los pulmones. Por un momento, los alvéolos dejaron de funcionar, no se contraían, lo veía claro. Otra vez. Otra vez se me cortaba la respiración, me faltaba el aire, la sensación de hormigueo en la palma de las manos y de los pies, el pánico que me estremece hasta la última célula de mi cuerpo, esa sensación de que de un momento a otro, cerraré los ojos y no los volveré a abrir. Pero no, esa agonía continúa, y continúa, y continúa, hasta que sin saber muy bien cómo, para. La respiración se calma, vuelve a la normalidad, la cabeza deja de dar vueltas y la sensación de que me muero, ya no está. Parece que pasa una eternidad, pero en realidad no han sido más de cinco minutos. Lo que es el cerebro, ¿verdad?
Sin saber muy bien porqué, cómo, cuál es la causa de que todo esto pase, me pongo a razonar. La situación quizá no es la más idónea, quizá es el encierro forzoso al que estamos sometidos, quizá es la incertidumbre de qué será lo que pasará mañana, quizá es la falta de interacción social con mi gente del día a día, quizá es la sobre carga de darle a la cabeza vueltas y vueltas con pensamientos que no deberían, recuerdos de otras personas, recuerdos que por más que quiera, no se van. Ni se irán.
Siempre he creído que llorar era lo más sano que cualquier ser humano puede hacer por uno mismo. Llorar te libera tensiones, malos pensamientos, presión, estrés... Pero cuando no lo puedes controlar, cuando el llanto se apodera de ti, deja de ser sano para convertirse en tu propio infierno, porque te juro que esa sensación es un infierno. No poder gestionar por ti mismo tus emociones, no ser siquiera capaz de controlar algo tan común como tu propia respiración, teniendo las ventanas abiertas de par en par, sentir el aire en la cara pero no sentir que te llega a los pulmones, me permitirás decirte que (aunque es obvio que nunca he estado en el Infierno) se asemeja demasiado a ese lugar.

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