Vaya, la palabra a la que todos tememos, irónicamente: miedos.
Todo el mundo tiene miedos. Cierto es que algunos son más materiales que otros, pero, en fin, ¿quiénes somos nosotros para criticarlos? La respuesta es sencilla: NADIE.
Y fobias. Las malditas y asquerosas fobias. ¿Sabes cuantas hay? Millones, por Dios. Cada día nace una nueva fobia. Que asco. Hay rarísimas, como por ejemplo: "Sofofobia" (miedo o temor a adquirir conocimientos, véase la Iglesia), "efebiofobia" (miedo irracional a los adolescentes; normal, yo también temo a las nuevas generaciones de adolescentes), "agirofobia" (miedo a la calle o a cruzar la calle; oye, al menos ahora sabemos porqué la gallina no cruzó la calle...), "optofobia" (miedo a abrir los ojos; sin palabras, no lo veo muy claro), "tripofobia" (miedo irracional a una aglomeración de agujeros, oquedades o huecos; vale, he de reconocer que esta sí la padezco y no es nada gracioso, es horrible. Mira en Google las imágenes que hay allí de esto, ya verás que risas)... MILLONES de FOBIAS existen.
Después está la fobia al matrimonio, la fobia a los niños, a los viejos, a las arañas, a la luz, a los lugares muy abiertos, a los muy cerrados, a los gatos, a los perros, al agua, a la muerte, a ser adulto, a ser por siempre Peter Pan... Típicos que nos parecen una chorrada, pero que sin embargo existen, están ahí, sin más.
Yo tengo muchísimos miedos, pero ello no impiden que siga adelante, he de hacerlo, no me queda otra. Vivo en un constante miedo. Un ejemplo un tanto idiota, pero es así, tengo miedo a lo que puede llegar a venir. Sí, al futuro. No sé qué narices pasará más adelante o en quince minutos. Todo cambia en un segundo. Y no sé porqué me da tanto miedo. Quizá sea simplemente el hecho de que nunca tuve mucha seguridad en mi misma, ¿quién sabe?. Pero, sí, el futuro es uno de mis peores miedos. Creo que el mayor, incluso. Por no decir el único, qué más seguramente tenga. Ahora no lo recuerdo. Bibah.
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